Estados
Unidos
Gran número de mujeres se
introdujeron en ciencia en 1900 ayudadas por los colegios de mujeres y las
oportunidades brindadas por algunas de las nuevas universidades.14
Siguieron encontrando
oportunidades en botánica y embriología. En psicología, las
mujeres obtuvieron doctorados, pero fueron alentadas a especializarse en psicología infantil y de la educación, y a tomar
trabajos en áreas del cuidado, como
trabajos en hospitales y en asistencia social.
La Segunda
Guerra Mundial trajo algunas nuevas
oportunidades. La Office of Scientific Research
and Development, bajo la dirección de Vannevar Bush, se inicia
en 1941 con el objetivo de llevar un registro de los hombres y mujeres
diplomados en ciencia. Muchas mujeres trabajaron en el Proyecto Manhattan o en
proyectos científicos para los servicios militares estadounidenses. Algunas
mujeres que trabajaron en el proyecto Manhattan son Leona
Woods Marshall, Katharine
Way y Chien-Shiung Wu.
Mujeres de otras disciplinas
buscaron maneras de aplicar su experiencia en el esfuerzo de la guerra. Tres
nutricionistas, Lydia
J. Roberts, Hazel
Stiebeling y Helen
S. Mitchell desarrollarono el Consumo
de Referencia Alimenticio en 1941 para ayudar a grupos
de militares y civiles a crear planes de alimentación. Se probó su necesidad
cuando la comida empezó a necesitar ser racionada.
Rachel Carson trabajó
para el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los
Estados Unidos. En 1962 escribió el libro Primavera
Silenciosa que advertía de los efectos perjudiciales de
los pesticidas en el medio ambiente y culpaba a
la industria química de la
creciente contaminación.15 El libro
tuvo una enorme influencia, proporcionando unidad y fuerza a lo que hasta
entonces era una conciencia incipiente y dispersa, ayudando a que se
cristalizara el movimiento
ecologista.
En la Marina
de los Estados Unidos, mujeres científicas llevaron
a cabo multitud de investigaciones. Mary
Sears, estudiosa del placton investigó
técnicas oceanográficas militares
como cabeza de la Oficina Hidtrográfica de la Unidad de Ocenografía. Florence
Van Straten, química, estudió los efectos del clima durante
el combate militar. Grace Hopper,
matemática, fue pionera en el mundo de la informática. Fue la
primera programadora que utilizó
el Mark I y entre las
décadas de los 50s y 60s, propició
la aplicación de los compiladores para el
desarrollo de los lenguajes
de programación y métodos de validación.
En 1925, Cecilia
Payne-Gaposchkin fue la primera persona en
lograr un Doctorado en el área
de astronomía en la Universidad de Harvard con una
tesis que establecía que las estrellas se componían básicamente de hidrógeno y helio, una las
teorías fundamentales en la astrofísica de las
estrellas.16
De la
Segunda Guerra Mundial al presente
Nina
Byers se percata de que antes de 1976 contribuciones fundamentales de mujeres a la
física eran raramente conocidas. Las mujeres trabajaban sin remuneración u
ocupando puestos de trabajo que no reconocían su nivel de conocimientos.
Irène Joliot-Curie también se
destaca en química al sintetizar elementos radiactivos y gana al igual que su
madre marie el premio nobel de química
Europa
Rosalind Franklin era experta
en cristalografía y
contribuyó a detallar las estructuras precisas del carbón, el grafito, el ADN y los virus. En 1953 el
trabajo que realizó con el ADN permitió a Watson y Crick a concebir
su modelo de estructura de ADN. Rosalind Franklin no pudo compartir el Premio Nobel con Crick,
Watson y Wilkins debido a su
muerte prematura.
En julio de 1967, Jocelyn Bell
Burnell descubrió la primera radio púlsar por la que
en 1974 fue concedido el Premio Nobel en Física a su supervisor, Anthony Hewish.
Estados
Unidos
Los estudios de Barbara McClintock sobre la
genética del maíz demostraron
el fenómeno de la transposición genética
durante los años cuarenta y cincuenta. En 1983, le fue adjudicado el Premio Nobel en Fisiología o Medicina como
resultado de estos trabajos.
Sulamith Low Goldhaber y su marido
Gerson
Goldhaber formaron un equipo de investigación sobre el Kaón o mesón K y
otras partículas físicas en los cincuenta.
El equipo de Deborah
S. Jin en el "Joint Institute for Laboratory Astrophysics", en Boulder (Colorado), produjo en
2003 el primer condensado
fermiónico, un nuevo estado
de agregación de la materia.
Linda B. Buck es una neurobióloga quien en
2004 fue galardonada con el Premio Nobel en Fisiología o Medicina junto a Richard Axel por su
trabajo común en receptores olfativos.
Posibles
causas de la discriminación
En cuanto a las causas de la
escasez de mujeres en el ámbito científico, estas son heterogéneas y variadas.
Van desde el famoso “techo de cristal” hasta la falta de patrones femeninos
sólidos. - Falta de seguridad a la hora de desarrollar la labor científica,
normalmente poco potenciadas desde pequeñas. - La más conocida de todas, aunque
como se observa, no la única: mayor responsabilidad en el cuidado de los hijos,
el hogar y las personas mayores de la familia. Al dejar su labor de
investigación o docencia, la vuelta al trabajo se convierte en una difícil
tarea. El tiempo que permanecen alejadas del trabajo es también pérdida de
tiempo y conocimiento de las últimas tecnologías y avances. - El famoso techo
de cristal que se erige como barrera que impide a las mujeres ascender en su
labor profesional y las condiciona en su vida laboral. Su carácter de
invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos
sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante
limitación. Su preeminencia radica en que sus rasgos son difíciles de detectar
y por tanto, de combatir. Muchas de las interpretaciones que los estudios
internacionales atribuyen al techo de cristal subyace en una estructura y un
pensamiento machista que se ha sedimentado a lo largo de los años como algo
inconsciente. - Otro de los factores invisibles que emergen con fuerza es la
ansiedad que provoca en la mujer el sentirse aclamada por sus cualidades
físicas, cuando sin embargo, desempeña el mismo cargo que su compañero
masculino. Se les exige un nivel de excelencia mayor al de los varones.
Estas son pues algunas de las
causas que impiden a la mujer desarrollar su actividad profesional con la misma
normalidad con que lo hacen los hombres. Pero no son todas, pues hay tantas
causas como situaciones personales y mujeres que pretendan desarrollarse
plenamente y no lo consigan por causas externas a su voluntad.
Una mirada a la situación actual
Según los datos publicados en
julio de 2008 por el Instituto Nacional de Estadística sobre los Recursos
Humanos en Ciencia y Tecnología,17 el 54,2% de
las personas que se han doctorado en las universidades españolas desde el año
1990 son varones. Este estudio también se adentra en los niveles de
satisfacción del porcentaje femenino en el desarrollo de sus puestos. Uno de
los puntos más polémicos concierne a su situación laboral. Las doctoras valoran
positivamente aspectos como la localización, la estabilidad, el reto
intelectual, el nivel de responsabilidad y la contribución a la sociedad. En
cambio, los resultados reivindican unos niveles preocupantes en los beneficios
económicos y en las oportunidades para promocionar.
Un 13,51% de las mujeres que
se adentran en la vía doctoral con vistas a dedicarse a la investigación lo
hacen en el mundo de las ciencias naturales y médicas. Este estudio del INE,
perteneciente al documento ya citado, devela que, a pesar de compartir esta
opción preferente con el homólogo masculino, es menor el número de mujeres que
llegan a doctorarse en él. Intantando arrojar luz sobre las posibles causas,
Laura Hernández,18
investigadora en Cádiz, opina que "la sensación que tenemos en general es
que el mundo de la investigación es muy desconocido para la sociedad. Lo hemos
hablado en muchas ocasiones entre las investigadoras del laboratorio. Creemos
que se piensa que el sexismo es algo propio de otras profesiones. Se piensa
que, como cuesta tanto trabajo académico llegar hasta aquí, una vez que se
accede se está al margen de criterios sexistas y sólo priman los meritorios.
Pero todo es mucho más complejo que eso. Y ni se habla del techo de cristal, ni
del equilibrio entre la vida familiar y el trabajo, ni de que el sexismo no es
sólo que no te den un puesto por ser mujer. También es obligarte a renunciar a
tu vida por conseguir un sueño profesional".
Referencias
3. ↑ JS
Edwards (2002). «A Woman Is Wise: The Influence of Civic and
Christian Humanism on the Education of Women in Northern Italy and England
during the Renaissance». Ex Post Facto:
Journal of the History Students at San Francisco State University XI.
http://userwww.sfsu.edu/~epf/2002/edwards.html.
4.
↑ [Whaley,
Leigh Ann. Women's History as Scientists. Santa Barbara, California: ABC-CLIO,
INC, 2003.]
6. ↑ «Santo
Tomás de Aquino, Suma Teológica, Cuestión 92: "Sobre el origen de la
mujer"». Consultado el 13 de julio de 2008.
7.
↑ Modern History Sourcebook:
Lady Mary Wortley Montagu (1689-1762): Smallpox Vaccination in Turkey
8.
↑ a b The Cambridge Illustrated History of Medicine, Porter R, ed., Cambridge University Press, 1996
9.
↑
C.A.Farnham, The Education of the Southern Belle: Higher Education and
Student Socialization in the Antebellum South, NYU Press, 1994, ISBN 0-8147-2615-1
11.
↑ Stuart
Clark, The Sun Kings - The Unexpected Tragedy of Richard Carrington and the
Tale of How Modern Astronomy Began, Princeton University Press, 2007,
pp.140-146;154-162.
14.
↑
Rossiter, Margaret (1982, ISBN 0-8018-2509-1 ISBN 0-8018-2443-5). Women
Scientists in America: Struggles and Strategies to 1940.
Enlaces
externos
- «A ciencia ten nome de muller» («La ciencia tiene nombre de mujer», de la Wikipedia en gallego).
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